La Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina, en nombre de los Obispos de la Argentina, presentó la Carta Encíclica del Santo Padre Francisco, Fratelli Tutti sobre la fraternidad y la amistad social. Lo hizo a través de las redes sociales oficiales del Episcopado Argentino.

 

 

Inicio el diálogo Monseñor Oscar Ojea, quien compartió que “en esta lectura los católicos escuchamos la voz del Espíritu Santo que nos invita a ser dóciles a su inspiración para mirar y actuar desde la fe movidos por este texto del Magisterio Ordinario de la Iglesia”.

Asimismo, Monseñor Ojea exclamó: “no podemos leer esta Encíclica pensando que se dirige exclusivamente a nuestro país sino que el Papa Francisco está deliberando en una salida luminosa de esta crisis global abarcando en su miranda a todo el mundo”.

El Presidente del Episcopado manifestó que: “el tema de la Encíclica – Fratelli Tutti – es el amor fraterno en su dimensión universal, en su comienzo a todos a partir de la primera apertura a la amistad social. Por su propia naturaleza el amor tiende a expandirse. Nadie alcanza su plenitud aislándose”. Monseñor Ojea finalizó su ponencia expresando que: “la Encíclica Fratelli Tutti es una invitación a soñar juntos una humanidad iniciando procesos de cambio que toquen lo más profundo de nuestra cultura y que cambie estilos de vida, modos de mirar y de pensar. También hábitos de consumo muy arraigados en nuestro modo de vivir. No es posible leer esta Encíclica como estamos habituados, sino que es una invitación al pensamiento y a la reflexión promoviendo el encuentro y el diálogo que nos lleve a una sana integración de nuestras miradas y de nuestras acciones al servicio del Bien Común.”

Continuó la presentación el Cardenal Primado Mario Poli, quien compartió que: “La lectura de esta bellísima Encíclica del Papa nos ha acercado una vez más al tema de la fraternidad humana. En su capítulo segundo, a través de la inspiración evangélica emana los principios fundamentales del amor cristiano y del principio de la fraternidad universal”.

El Arzobispo de Buenos Aires expresó que: “La Encíclica Fratelli Tutti es un nuevo capítulo de las Encíclicas sociales que la Iglesia de manera continua nos han regalado”. En sus capítulos tercero y cuarto, la Encíclica nos propone la reflexión sobre el principio de apertura que pretende regir las relaciones humanas, el principio de la fraternidad universal”. Del mismo modo, el Cardenal Poli enunció que: “su lenguaje es directo, fuente de inspiración de la vida cotidiana”. Continúo su testimonio sobre el capítulo cuarto donde se expone uno de los grandes dolores del Papa: “la indiferencia que ya ha tratado en la Parábola del Hijo Prodigo y que pone toda barrera; en cambio la solidaridad, esta palabra que el Papa Francisco introduce como consecuencia de la fraternidad universal salva todas las barreras e invita a tener un corazón abierto al mundo”.

El Cardenal Poli finalizó su ponencia compartiendo que: “el Papa expresa el concepto de ciudadanía; a través de la Encíclica nos interpela a la manera del como miramos al que está a la puerta; el Papa nos pide una apertura del corazón a todos los cristianos, hombres y mujeres de buena voluntad. El mensaje no tiene fronteras. El amor fraterno no tiene fronteras”.

Desde la Arquidiócesis de Mendoza, Monseñor Marcelo Colombo propuso una atención en el marco de la figura del Buen Samaritano, al capítulo segundo y al capítulo quinto: “En el caso del capítulo segundo, el Papa aborda esta Parábola poniendo de relieve nuestro accionar ante el hombre herido, descartado en el camino. Nos propone una especial atención ante el frágil, ante el lastimado. Dice el Papa que nos acostumbramos a mirar para adelante en la experiencia diaria. Allí hay quienes pasan de largo y quienes se detienen y se hacen cargo; debemos leer esta Encíclica de manera universal.”

El Arzobispo de Mendoza expresó que la Encíclica Fratelli Tutti nos invita a reflexionar como co-responsables, no esperando todo del Estado, sino que nos está llamando a dejar la inercia para actuar. Esta lectura nos interpela y nos hace pensar cómo nuestra teología y nuestras catequesis incluya la apertura del amor; lo que significa trabajar por la dignidad de cada una de las personas.”

Sobre el capítulo quinto, Monseñor Colombo compartió que: “el Papa desarrolla un modelo del político como un servidor, no como un príncipe sino como hacedor con un pragmatismos desde el corazón, capaz de superar las tensiones del corto plazo y hacer de la política algo noble”. Dice el Papa que: “una sana política es capaz de reformar las instituciones, ordenarlas y dotarlas de mejores prácticas para superar presiones”.

Monseñor Carlos Malfa expresó que: “el Papa recuerda una vez más la necesidad de reconocer el derecho humano fundamental de la libertad religiosa para los creyentes de todas las religiones, derecho que garantizan expresamente los Tratados Internacionales de Derechos Humanos, que destacan la dimensión colectiva de esta libertad fundamental”.

El Secretario General del Episcopado Argentino compartió que: “las religiones participan en la construcción de la vida social con la vocación a construir convivencias pacíficas, promover el diálogo y tender puentes”. Del mismo modo, el Obispo de Chascomús transmitió que: “El Papa señala que para muchos cristianos el camino de la fraternidad también tiene una Madre llamada María que en la Cruz recibe esta maternidad Universal y que María ´con el poder del Resucitado, quiere parir un mundo nuevo, donde todos seamos hermanos, donde haya lugar para cada descartado de nuestras sociedades, donde resplandezcan la justicia y la paz”.

La presentación finalizo con el sentido agradecimiento de Monseñor Oscar Ojea y bendición de los Obispos.


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